Desde sus poderosas baladas hasta sus canciones más rockeras, La Beriso conquistó una vez más con sus melodías al público necochense que colmó el Teatro París en la noche del sábado.
Al igual que en diciembre de 2021, durante su primer visita, la banda liderada por “Rolo” Sartorio encontró rápido el cálido abrazo de las voces de la audiencia coreando las canciones, sin dejar una butaca disponible.
El show comenzó puntualmente minutos pasadas las 21 desplegando un repertorio que contó naturalmente con los éxitos que posicionaron a La Beriso entre pocas bancas nacionales que lograron presentarse en el estadio River Plate.

Fue “Como Olvidarme” la primera canción que motivó que el público abandonara sus asientos y prácticamente nadie volvió a sentarse.
También la banda sorprendió incluyendo “Sobreviviendo”, canción de Víctor Heredia, cuya versión habían lanzado en 2015.
Con la expectativa de publicar en pocos días un nuevo disco, Sartorio destacó micrófono en mano el estreno en vivo de “Cordura”, canción que la banda lanzó hace apenas un par de días en sus plataformas digitales.

Siempre con el público encendido, “Pensamientos” arrancó la ovación de todo el teatro y también estalló con “Madrugada”, la canción más escuchada de la banda integrada por Rolando “Rolo” Sartorio (voz/guitarra), Yamil Lopez (guitarra/coros), Emiliano Mansilla (guitarra/coros), Ezequiel Bolli (bajo), Javier Pandolfi (batería), Conde Kung (teclado) y Pablo Puntoriero (saxofón y Percusión).
Además de los éxitos, fue una fiesta hasta en los mínimos detalles. Como el solo de batería de Javier Pandolfi, que hizo vibrar el escenario, o las interacciones de Sartorio con el público, al punto de acceder a que un espectador -que lo pedía a los gritos- subiera al escenario a darle un abrazo al guitarrista Yamil López.
“Corazón Duro” y “No Me Olvides” fueron marcando el climax de la velada que culminó con el esperado hit “Traicionero”, cantado por todo el teatro. Una merecida ovación marcó el final para un show de primer nivel que la ciudad volvió a darse el lujo de contar.
