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martes 07 de febrero de 2023 - Edición Nº1525

Entrevistas | 3 dic 2022

TUS RADIOS

“El juguete va a continuar, el chico va a seguir teniendo un autito”

Con 45 años al frente “Hugo Juguetes”, una de las firmas referenciales del rubro en la región, Hugo Severo compartió las sensaciones en su viaje personal por el mundo del juguete y la evolución del deseo de los más chicos por ese regalo tan esperado en Navidad


Comienza diciembre, el distintivo aroma a tilo nos acompaña al pasear por las avenidas de Necochea, y casi como percibimos la llegada del verano en el calendario, nos invade el espíritu navideño, desde las vidrieras o con la expectativa de los más chicos de la casa por la pronta llegada de Papá Noel. Mientras algunos transitamos este último mes del año palpitando el descanso de vacaciones o el trabajo de temporada, las sensaciones son distintas en aquellos que viven de la industria del juguete. Con 45 años al frente “Hugo Juguetes”, una de las firmas referenciales del rubro en la región, Hugo Severo compartió su viaje personal por el mundo del juguete y la evolución del mismo entre tantos estímulos que hoy tienen los niños, aunque afirmó: “El juguete va a continuar, el chico va a seguir teniendo un autito, los bebés, la pelota…se van a ir anexando cosas, pero no creo que se corte lo otro”. Niños y Niñas han jugado con autos, muñecas o juegos de mesa desde principios del siglo pasado, pero hoy las opciones que se han agregado, son infinitas. 


Twister 
En este mundo cambiante, el juguete no ha quedado exento. “Hay productos que son históricos, pero la evolución es muy grande. Antes tenias el Ludo, la Dama, la Oca, el Estanciero y frenabas… hoy tenés una variedad terrible. El Juego de la Vida se sigue vendiendo bien, todavía está. Se han achicado los plazos de la edad. Antes un chico jugaba hasta los 12 o 13 años, hoy no. Es hasta los 8 o 9 años, salvo los juegos de mesa que son para adultos también. Pero en sí, la juguetería se ha acortado”, analizó Hugo sobre la inserción de los juegos electrónicos y otros estímulos. “Pasaron los años y se fue modificando pero no tan abruptamente. Pero en 10 y 15 años hubo cambios fuertes, sobre todo en el tema de las licencias”, explicó respecto de aquellos productos relacionados con series de TV y el cine principalmente que hoy inundan las ofertas. 
También en esa evolución, se perdieron en celeste para los varones y el rosa para las damas, y apuntó al juguete sin distinción de género: “Hoy una planchita no la vendés cuando antes representaba a la mamá planchado. Ahora no. Las fábricas cambiaron… por ejemplo las cocinas (de juguete) ya no son rosas ¿cuántos chef hay ahora? Hay padres que en su momento se resistían ¿cómo le vas a comprar una cocina? Pero no tiene nada de malo. Lo hemos visto. La industria se aggiornó y cambió los colores”.

"Se han achicado los plazos de la edad. Antes un chico jugaba hasta los 12 o 13 años, hoy no".


En ese contexto, entre los cambios, apuntó a “la decadencia de la industria nacional. Hoy no tenemos fábrica nacional que haga autitos. Y así muchas cosas se perdieron, era una industria importante. También China, la evolución que tuvo en poco tiempo. 
En una época lo que trabajábamos de importado era español, italiano, inglés, mercaderia de primera. Hoy sigue la marca, pero con fabricación en china”. 

El Juego de la Vida
Para Hugo, ese autito con el que jugaba de chiquito pasó de ser un pasatiempo para transformarse en su profesión, luego de dejar atrás el sueño de seguir la carrera de arquitectura y colaborar hasta el cierre con la fábrica de mosaicos que pertenecía a su padre en el mismo local donde a partir de entonces está la casa central de Hugo Juguetes, en calle 62 al 3435 . “Tuve una infancia feliz pero nunca pensando que iba a seguir jugando. Un día el hijo de un amigo de mi padre, que era mayorista de juguetes, Alejandro, me dijo si no tenía ganas de vender juguetes. Ellos estaban muy relacionados con mundo del juguete, uno de sus hermanos era dueño de lo que hoy es D Toys y en ese momento era Pacipa.  Le contesté una grosería… ¿a quién le voy a vender juguetes”, recordó Hugo sobre aquel momento bisagra, cuando apenas tenía 23 años de edad. 
Pero a pesar del escepticismo inicial de Hugo, la empresa prosperó. Empezó como mayorista, ofreciendo todas las líneas que se comercializaban en ese momento. En el año 1977 tuvo la habilitación del comercio y llegó con las ventas a Lobería, San Cayetano, La Dulce, Bahía Blanca, Tres Arroyos y hasta La Pampa. Fue anexando viajantes y tuvo la suerte de ser distribuidor exclusivo de la firma Galgo, histórica por sus autos de colección en los años 80. 

“Tuve una infancia feliz pero nunca pensando que iba a seguir jugando".


El Estanciero
Pero en los 90’ la economía nacional cambió las reglas del juego y  sufrió un revés que puso en jaque la firma. “Tuve problemas como todo el mundo, se caía el globo que se hizo en la Argentina. La gente no podía pagar y yo tenía muchísimas cuentas corrientes. Yo era un paso de la mercadería. Me llegaba como mayorísta y pasaba al local minorista. Si el minorista tenía el dinero me pagaba y sino, esperaba. Y así fue. Pero yo tenía que responder a la fábrica, se fue desvirtuando todo”.  Al borde de la bancarrota, Hugo reconoció que pudo levantarse “con la ayuda de todas las fábricas” y fundamentalmente gracias a que ya en el año 1996 apostó por un cambio: “Me decidí a vender por menor, ya no quería saber nada de mayorizar. Me di cuenta que eran otros valores. (Como mayorista) yo vendía cifras importantes, pero la rentabilidad era chica. Cuando empecé al por menor dije que no podía vivir, pero la ecuación para mi era simple. Venía la mercadería, si la vendía, le daba el dinero o devolvía la mercadería si no la vendía. Era una de las dos cosas, algo que no tenía antes. Abrimos las puertas al público y tuvimos mucha aceptación de la gente de Necochea. En su momento traje cosas que acá no se comercializaban, por costos o porque ciertos comerciantes decían que no es para Necochea. Sí lo era, hay que apostar. Me decían ‘ahora te compramos a vos cuando antes nos íbamos a Mar del Plata a comprar’. Todo tiene un riesgo, por supuesto, pero fue la manera de comenzar con novedades. Y después ya nos dedicamos a vender todo con licencia, todos productos de calidad, porque veíamos que nuestro público consumía eso”.
El amplio local, la forma de exhibir los juguetes, también marcó un antes y un después para el consumidor necochense. “Pienso que el 90% de las cosas están inventadas, si copiás bien y lo desarrollás, es una buena línea”, afirmó sobre el formato de autoservicio. “El supermercado lo hice cuando era mayorista, fue el primero acá y de la zona. Me decían no es para Necochea, eso de ir a una góndola como se hace como con el comestible.  Pero la gente va y recorre libremente, la mercadería está bien exhibida”.


 
Conecta 4
Yendo a la vanguardia del mundo comercial, incluso en pandemia lograron establecer un “delivery” de juguetes para que las familias pudieran pasar el confinamiento entretenidos. “La familia se juntó y se vendieron juegos participativos, para padres con sus hijos. Nos permitieron vender la mercadería a domicilio y hoy nos agradecen”. Sin embargo, entendió que aún no es el momento para dar el salto al formato de venta online que se viene imponiendo en otros rubros: “Es el futuro, no hay duda. Pero es algo que aun no queremos implementar porque vemos que la gente va (a la tienda). Lo ven como un shopping, van, pueden caminar tranquilos”. 
Con sucursales en el centro y en la playa, esta listo para ofrecer la más amplia oferta y de calidad para Papá Noel y los Reyes Magos. Severo analiza que hoy no hay un juguete que lidere ampliamente la preferencia de los chicos como podía ser antes el Topo Gigio o la camioneta de Brigada A. “Hoy es muy plano, muy repartido. Porque hay demasiada variedad. Por su puesto que todo lo que es licencia, de cosas de la TV, eso siempre pica en punta” y marcó referencia que hasta las marcas tradicionales se han adaptado a ello. Play Movil dejó atrás al granjero, el bombero o la indiecita para enfocarse en emular a Batman, Luke Skywalker o Marty MacFly. Para su orgullo, hoy “Hugo Juguetes” es una de las diez jugueterías del país que convocó Play Móvil para importar directamente con la casa central.

Quién es quién
Es que “Hugo Juguetes” es una marca con mucho peso. Y para muchos chicos, Hugo es sinónimo de una alegría a la que no saben si ponerle barba o un gorro rojo. “Me han pasado muchas veces que los chicos (cuando van a la juguetería) buscan a Hugo. Las chicas me llaman y me dicen, un chico preguntó y quiere conocerte. ¿No sé qué deben pensar? Que soy una especie de Spiderman. Es hermoso, te abrazan. Son las cosas que te quedan y lo que uno ha transmitido también. Las cosas solas no vienen. Fue una suerte de la vida comenzar con esto, me gustó de entrada. Resultó algo que fue mi vida. Estoy orgulloso… ver a un niño feliz eligiendo o hablando con los padres sobre lo que va a comprar es algo muy lindo. Siempre la gente va con otro ánimo a la juguetería, los chicos van acompañados de los padres…” Transitando este camino por 45 años, Hugo siente que después de ser intermediario de tantos regalos y sonrisas, la vida le devolvió lo suyo. A poco de pensar en dar vuelta la página comercial, fueron sus hijos los que le dieron un presente que no se esperaba. “Tuve la suerte de que mi hijo más grande, Fran, licenciado en administración y que se quedó en La Plata, me dijo este negocio se esta haciendo muy grande, quiero continuarlo. Esto fue hace 6 años y fue una satisfacción que no te imaginas. Y él esta al mando de todo. Yo me abrí de la parte comercial, a mi eso me impactó, porque así no terminaba Hugo, hay un sucesor…”

 

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